Se complica cuando las cosas se nos escapan de las manos, es el simple hecho de querer hacer y no poder...
¿Desesperar ante esos sucesos inesperados y proyectar con la llegada de una solución inmediata?
¿Quien decide que es o no conveniente en esos casos?
¿Sera que los demás opinan porque lo ven solo de afuera y no se ponen en la piel del que lo padece?
¿Y cuando fingimos estar bien?...
¿Realmente lo hacemos tan creíble como para que el mundo no note ese cambio?
¿Sera que exageramos las cosas de una manera tal que no es tan así como nosotros creemos, sino que necesitamos ser escuchados a tal punto de crear un mundo paralelo a la realidad?



















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